7 maneras de curar los callos y todo tipo de ampollas

Hay dos problemas frecuentes que pueden surgir en aquellos que adoran zapatos bonitos y más cerrados: callos y ampollas que molestan mucho cuando aparecen.

La buena noticia es que ambos problemas pueden ser curados con el tratamiento adecuado.

¿Cómo surgen las burbujas?

Hay varios motivos que, aislados o combinados, proporcionan la aparición de callos y/o ampollas. Los más comunes son:

Sudor, que suaviza la piel y la deja más sensible a la fricción;

Desajuste de las medias, causando una fricción irregular entre media y piel;

Tomar baño caliente antes de caminar;

Uso de calzados inadecuados y no impermeables; costuras o protuberancias internas del calzado.

¿Cómo prevenir?

Es recomendable comprar zapatos adecuados para el tipo de actividad que se desea realizar, que no lastimen los pies. Jamás usar zapatos muy apretados, pero tampoco dejarlos holgados para no rozar.

La próxima vez que trate de curar los callos y ampollas en los pies, pruebe algunas de estas formas naturales.

Mantenga limpio. Esto es importante si la ampolla se rebosa. Las ampollas necesitan tiempo para sanar y usted no quiere provocar una infección, complicando las cosas aún más.

Lave las ampollas suavemente con agua tibia y jabón. Mantenga la zona afectada siempre limpia y continúe aplicando un antiséptico.

Descanse. Si tiene un callo o ampolla causada por los zapatos de correr, pruebe zapatos diferentes o descanse unos días o incluso una semana.

Evite la actividad que causó la ampolla o el callo, dando tiempo para curarse. Si usted abusa, no sólo empeorará la situación sino que también va a hacer que tome más tiempo para sanar.

Aire fresco. Siempre que pueda, deje el área afectada respirar un poco sin curativos.

En caso de que tenga que continuar ejercitándose y sometiendo el lugar de la ampolla a la fricción, al menos aplique un antiséptico en pomada y cubra la ampolla con gasa y vendaje para que no se salga del lugar durante el ejercicio.

Calma con la manzanilla. Puede diluir un sobre de té de manzanilla en agua tibia y aplicar en la ampolla como si fuera una compresa. Esto ayudará a calmar el dolor.

Pruebe Aloe vera. El Aloe calma la piel dañada (callosidad) y ayuda a curar la ampolla.

Trate con vitamina E. Vitamina E ayuda a la piel a curar más rápidamente y previene las cicatrices producidas por los callos o ampollas.

Sumérjase. Tome un baño caliente con bastantes sales para ayudar a calmar la ampolla, que también ayuda a reducir la hinchazón, drenando naturalmente.

Advertencia: Si la ampolla se ha roto, las sales pueden provocar ardor!

¿Y se reventó? Generalmente usted no quiere reventar la ampolla intencionalmente o romper el callo, pues aumenta la probabilidad de infección. Si la ampolla se revienta, resista al impulso de quitar la piel suelta.

En vez de eso, lave suavemente con agua y jabón y deje la piel en su lugar. Esta piel protegerá naturalmente la ampolla de la irritación y evitar una infección.