Síntomas de los pólipos en el colon que debes conocer

Los pólipos en el colon son un crecimiento anormal (redondos o planos) dentro de las propias paredes del colon o intestino grueso, zona de nuestro organismo que se encarga de canalizar y redirigir toda la materia fecal que, finalmente, será expulsada por el recto.

Sin embargo, te alegrará saber que los pólipos en el colon son mayoritariamente benignos y Pese a esto, no pueden pasarse por alto, porque a largo plazo, pueden evolucionar de modo canceroso. Por lo que consideramos importante que conozcas sus síntomas y poder prevenir alguna complicación….

¿Qué síntomas presentan los pólipos en el colon?

La mayoría de los pólipos en el colon suelen cursar de modo asintomático, en especial en sus inicios, cuando se están formando. No ocasionan dolor y, como al principio son pequeños, no ocasionan problema para el funcionamiento óptimo del intestino grueso.

Ahora bien, a medida que son más grandes pueden tropezar ya con la materia fecal. Y al rozar, sangran. Es entonces cuando vemos ya las primeras pistas. Así que toma nota de estos datos que debes tener en cuenta:

Ver tus heces muy oscuras.

Percibir, que al limpiarte, hay presencia de sangre en el recto.

Sentir algo de escozor y dolor cuando estás evacuando.

Sentir cierto escozor interno cuando comes algo picante o muy sazonado.

Son muchas las personas a las que se les descubren los pólipos casi por casualidad cuando se hacen otro tipo de pruebas secundarias. Cuando tu médico tenga que hacerte las pruebas para verificar su frecuencia, y su número, debes saber que vas a tener que hacerte una colonoscopia.

¿Puedo prevenir de algún modo los pólipos de colon?

Los pólipos en el colon no pueden prevenirse al 100%. No hay ninguna técnica ni suplemento que nos permita evitar este tipo de realidades. Sin embargo, podemos prevenir en un pequeño porcentaje su aparición si seguimos unos hábitos de vida adecuados y saludables, además de una alimentación que nos permita cuidar el colon y nuestra salud digestiva. Toma nota:

Cuida tu peso, evita ante todo la obsesidad.

Elimina malos hábitos, como el tabaco.

Consume diariamente una manzana verde.

La avena es esencial para el día a día, nos aporta ese nivel imprescindible de fibra ideal para el colon.

Cada día, en ayunas puedes tomar o bien un vaso de agua tibia con limón, o una cucharada de aceite de oliva con unas gotas de jugo de limón.

Las infusiones con aloe vera y limón son también muy saludables.

Consume vegetales como la betabel o remolacha, el brócoli, las alcachofas…

Consume probióticos, esenciales para conseguir bacterias que cuiden de nuestra flora bacteriana.

Una cucharada de aceite de menta. Si la tomas 3 veces por semana después de tu almuerzo, cuidarás de tu salud intestinal, lo depurarás por dentro y sanarás todo el tracto gastrointestinal. Vale la pena tenerlo en cuenta.