Cuando veas un colibrí, un alma amada te vino a visitar

La naturaleza tiene una gran cantidad de sorpresas que poco a poco vamos descubriendo, cada vez con mayor frecuencia pero siempre nos impresiona del mismo modo, siempre esperamos menos y recibimos mucho más.

Así como hay plantas que nos ayudan a mejorar nuestra energía, resulta que los animales, intentan hacer lo mismo. Ejemplo de esto es el pequeño colibrí, un ave que vive saboreando el néctar dulce de la vida a través de las flores

El colibrí en la naturaleza es toda una obra de arte para los ojos y el corazón, representa belleza de la más pura.

La aparición de este animalito personifica entusiasmo, pocos saben que este animalito nos envía mensajes muy importantes para nuestra ayuda espiritual.

Su presencia siempre será grata, pero nunca casual. El colibrí es incansable en su labor de conseguir la dulzura de la vida. Nos recuerda disfrutar el camino rumbo a nuestras metas.

Si quieres entender un poco más acerca de esto, sigue leyendo el artículo.

Un mensajero mítico de la naturaleza como el colibrí nos deja algunos mensajes muy importantes.

Observar un colibrí es algo muy positivo, verlo con frecuencia significa que quiere hacerte llegar algunos mensajes espirituales, se suelen interpretar en base a la persona que lo recibe y las emociones que posee en ese momento. Algunos de loa mensajes son:

No puedes detener los diversos cambios que van a suceder a lo largo de tu vida, necesitas ser flexible y abrir los brazos a los cambios positivos. A lo que venga en un futuro.

Intenta enseñarte a absorber la felicidad usando el entorno que te rodea; así como ellos son capaces de absorber polen y néctar de las flores, los humanos debemos “chupar” las experiencias positivas y aprender con eso.

Recuerda nunca dejar de demostrarle tu amor a las personas que rodeen tu circulo personal, las personas quienes más quieres y la familia con quienes más discrepamos, todos estos son importantes y nunca debes perder el tiempo para hacerles saber que los amas.

Parte de la magia también radica en las repeticiones, es bastante hiperactiva, presta atención a los signos repetitivos.

Decora tu hogar con flores naturales, dale vida y colores. Las sensaciones activas positivamente elevan su capacidad de respuesta y mejorar aún más.

La aparición de un colibrí en los alrededores de la casa debe ponerte a reflexionar acerca de las pequeñas cosas, ahí mismo piensa lo positivo de lo que tienes y adquieres. Darle valor a las pequeñas cosas es una buena motivación.

Esta presente en tu momento, el ahora. Medita acerca de lo que te rodea y detenlo un poco, lentamente reduce los ritmos agitados, regálate un momento de paz personal.

Resiste ante los obstáculos como lo vienes logrando hasta ahora, no te rindas.

Reflexiona tu pensamiento y definición acerca de la abundancia, cambiar la percepción de lo que valen las cosas te ayudará a notar que posees más valor den que piensas.

Cuenta una leyenda guaraní, que la muerte no es el final de la vida, pues el hombre, al morir, abandona el cuerpo en la Tierra pero el alma continúa su existencia.

La leyenda dice que se desprende el alma y vuela a ocultarse en una flor a la espera de un mágico ser. Entonces, es cuando aparece el “mainimbú” (nombre guaraní del Colibrí) y recoge las almas desde las flores, para guiarlas amorosamente al Paraíso. Esta es la razón de que vuele de flor en flor.

Antiguamente se creía que el colibrí provenía de un país de hadas y quien tenga hoy el placer de contemplarlo, no estará lejos de opinar lo mismo.

El Colibrí habita en toda América pero especialmente en zonas tropicales. Hay distintas especies: el sunsún de Cuba no alcanza los 5 centímetros de longitud y es el pájaro más pequeño que se conoce.

El nido es diminuto como su dueño: tiene el tamaño de una nuez. Cuando vuela, sus alas vibran a una velocidad increíble y es imposible distinguirlas. Mientras absorbe el néctar parece como si su cuerpo se encontrara suspendido en el aire.

Si lo ven, pónganse contentos, porque se cuenta que cuando un picaflor o colibrí se acerca a una casa, es señal de que habrá gratas visitas y que un alma será amorosamente guiada al Paraíso.